Cuentos de medianoche

twitter instagram pinterest

Durante meses repetía una y otra vez que no podía más.

Pero no era así, aún tenía la capacidad de hablar. Yo no lo sabía, pero era buena señal.

Haces meses que me quede muda.

Y no se me espera de vuelta.
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Yo creía que mi año estaba siendo duro. Pero iba a llegar más. Iba a tener que enfrentarme uno de mis grandes miedos también en 2019. Y con él, (re)bienvenida a todos mis fantasmas.

Yo creía que ya no tenía más fuerzas.

Ilusa.

Ni que tuviera opción.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Nunca pensé que echar de menos provocara dolor físico. Hasta que llegaste tú para demostrarme lo contrario.
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Nadie nos enseña a mirar dentro de nosotros. A observarnos con honestidad, con sinceridad, pero, sobre todo, con cariño. A mí al menos me es prácticamente imposible. Aunque me han propuesto aprender y, por mucho miedo que me dé, no creo que tenga nada mejor que hacer ahora mismo, etapa en la que construir es imperativo. Nada mejor en este momento, en el que todo se ha derrumbado.
Es curioso, nunca me han atraído las personas por su físico. Ni siquiera en la adolescencia. Las personas que han marcado mi vida amorosa me han tocado desde dentro y, desde ahí, se construyó todo. Ese click inexplicable que da vida a cualquier cosa y que pasa contadas veces en la vida. Quizás por eso me ha hecho sentir siempre tan insegura alguna alabanza física… Terror a ser sólo eso para esas personas. 

Y aquí estoy, en puertas de unas vacaciones diferentes, donde la tristeza, la soledad y el desarraigo que siento van a ser protagonistas, intentando ver cómo asumir eso de mirar dentro de mí para rescatar algo bueno, cuando no veo nada. En definitiva, muerta de miedo.

Y, sin embargo, te veo a ti tan claramente, estás tan dentro de mí como yo misma. Veo tus dudas, tus nervios, tus fachadas. Veo tu lucha y me lamento por no ser la protagonista de ella, la motivación suficiente... pese a todo, sólo puedo pensar “ojalá te vieras como yo lo hago”: Tu dulzura, tus valores, tu risa, tus cabezonerías, tu abrazo, tu luz…
Y cómo duele joder, cómo duele verte tan dentro, pero, desde fuera.
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Sentir que caes a cada paso.

Que faltan fuerzas.

Que falta aire.

Sentir que no estás.

Y que empiezas a ni siquiera esperar tu propio regreso.

Sentirte frágil incluso donde antes tenías tu mayor refugio.

No encontrar tu sitio en esta nueva situación.

Esa sensación de sentirse extraña incluso en lo más profundo de ti.

Sentir que estás perdida.

Sentir que todo sigue su curso menos tú, que esperas parada a… no sé qué.

Que nada (de lo que debería) cambia.

Aunque para ti haya cambiado todo.

Sentir que necesitas respirar y que, por mucho que lo haces, no funciona.

Y no entender cómo es posible sentirte tan frágil y tan fuerte a la vez.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Quiero despertar una mañana y que nada de esto esté pasando. Quiero despertar en mi cama, tranquila, con los bigotes del gato acariciando mi hombro porque es la hora de su comida.

Quiero no sentir dolor ni que se me llenen los ojos de lágrimas a solas cuando pienso en todo.

Quiero tener la mente en blanco por unos días. Apagar el interruptor. Ponerme en modo avión.

Quiero que no duela.

Quiero que no te duela.

Quiero dejar de echar de menos, dejar de necesitar cosas. Quiero querer lo que puede ser y no este nudo en el estómago.

Quiero quererme como nunca he sabido hacer. Quiero que no me duelan las cosas de la manera que lo hacen.

Quiero no sentir que cualquier persona, sin mí, está mejor.

Quiero ser yo y que me da igual no caerle bien a nadie.

Quiero no sentir que fallo constantemente.

Quiero reír hasta caer rendida.

Quiero no tener dudas.

Quiero bailar. O hacer una maratón de televisión tirada en el sofá, sin remordimientos. Quiero preocuparme por la ropa, la compra, los muebles o el ruido del vecino.

Quiero mi vida.

Quiero cada fragmento que siento que he perdido. O que me he perdido.

Quiero no recordar esas palabras, o los silencios. Quiero cerrar los ojos y no ver esos gestos.

Quiero verte como antes.

Lo quiero todo. Pero no puede ser. He ahí donde está la gracia de la historia.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
Tu sonrisa.

La manera en la que me miran tus ojos.

Tu mano sobre mi espalda, sobre mi pelo, sobre mi cara...

Tu mano.

Tu beso cálido en mis labios.

Tu olor...

Lo echo de menos.

Todo.

Y ha de ser así, lo sé.

Pero duele.
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
Dos de tres, ¡qué difícil!

Dos de ser uno.

Dos de celebrar la vida

Dos de sonreír por que sí.

¡joder, cómo duele!

Dos de tantos inicios

Que ahora suenan tanto a final...

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Parece que se paró la vida. Pero no. Días negros, días grises, días con más luz… al final, todo un compendio de horas que construyen este puzzle que comienza a tomar forma. Aunque yo todavía no la vea.

Miro las piezas a ver si puedo ir sacando algo más o menos claro. Todavía no mucho, pero en algunas voy viendo un poco. Aprendí que el luchar por no caerse pasará factura, pero se ha convertido en mi único objetivo. Que quererse es un trabajo a vida completa. Y todavía soy becaria. Que quererte da para otra vida de aventuras. Pero que ambas cosas no deben superponerse.

Aprendí que no se puede perder la voz propia, aunque pienses que haces un bien. Que los silencios solo llevan a más silencios, a más distancia, a más vacío. Que un vacío no lo llenan las palabras pero que éstas sí ayudan a pasarlo por las intenciones que en ellas se guardan. Aunque esto solo suceda por tiempo limitado.

Que mi camino no sé a dónde va, que antes veía la vida clara y que esas piezas todavía no han aparecido. Que no me asusta decir que tengo miedo.

Que echar de menos no está sobrevalorado.

Aprendí que he de aprender a respetarme, valorarme y perdonarme. Sin fecha límite. Sin letra pequeña.

 Y de todo, aprendí. O aprendo. O todo, O nada. Según el momento.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
En estos días no tengo corazón.

 No puedo tenerlo.

Mi cerebro abarca todo mi ser.

Es cuestión de vida o muerte.

Pero está torpe y en todo lo que hace falla.

Y en todo lo que piensa crea un problema nuevo.

Así que es hora de callar, de nuevo, de volver a crear el muro, de dejar de ser un problema.

Para todos.



Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Lo siento, es lo mejor que puedo decir ahora.

Aunque las disculpas se queden cortas, aunque ya nada sea suficiente.

Lo siento y mucho.

Siento no haber sido más fuerte, no haber sabido transmitirte cuánto eres. Siento no haber podido expresarme lo suficiente. Siento haber retrocedido para intentar que vinieras. Siento haberte permitido alejarte, crear un mundo paralelo a mí. Siento haber creado yo otro. Lo siento porque el AMOR con mayúsculas no debe ser solitario. Debe ser construido, consensuado, trabajado...

Siento haberme perdido de forma tan brutal.

Lo siento una y mil veces.

Aunque no es suficiente.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Nueve años.

Y ningún día sin pensarte, sin extrañarte, sin necesitarte.

Nueve años

Desde que mayo cambió irremediablemente. Se volvió gris y poco después se tiñó de negro para siempre. No me lo creo. Todavía no puedo.

Nueve años de ese momento en el que me “echaban” de casa con una burda excusa. Pero con el tiempo comprendí que, aunque no podías decir nada, tú lo habrías querido así. Siempre protegiéndome. Siempre dejándome claro que la palabra papá para mí se pronunciaba de otra forma, pero que tenía uno. Uno que valía por 10. Uno que mataba por mí y que lo hizo hasta el final de sus fuerzas.

Que nunca un quinto puesto se llevó con tanto orgullo como yo llevo el mío. Ojo, seré la quinta pero nunca la número cinco… que eso me lo enseñaste bien.

Nueve años y cada día intentando honrar todo cuanto me diste, que no es poco. Y, aunque sigo peleando por estar a la altura, si cierro los ojos puedo ver tu mirada, puedo escucharte diciéndome “Aracelita hija…” Y no sabes lo que daría por tenerte en estos momentos cerquita. Por escucharte de noche y sentirme en casa. Porque siempre has sido mi ancla, mi camino correcto. Ese que ahora mismo tengo un poco perdido.

Nueve. El número que marca mi vida. Vida que hoy daría por no tener señalado este día en el calendario.

Nueve años y sigo rompiéndome en mil pedazos cada vez que llega esta fecha.

Pero tranquilo, hoy tampoco lloro, que sé que no te gusta.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
Nunca sabes hasta qué punto estas rota hasta el momento en el que no te salen las palabras, ni las lágrimas, ni la rabia.

Proceso, todo lo rápido que puedo. Asumo todos los tipos de culpa en esta situación. Trabajo para no caer hasta donde quisiera hacerme un ovillo. Sonrio, como acto reflejo cuando lo que quiero es dejarme ir sin miramientos.

Y me equivoco, una y otra vez.

En mi burda manera de intentar sobrevivir
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes


Son 5

Eso dicen

Pasan, de una manera u otra.

Aunque no quieras.

Y yo no quiero.

Ni una sola.

Pero las acepto.

No como quiero.

Más bien como puedo

O como sé.

Y seguro que está mal.

Fatal.

Pero siento que no puedo respirar.

Más allá de todo esto.

Llegará el día de enfrentarlo desde otra perspectiva.

Lo sé.

Cuando vuelva el aire, cuando vuelva a poder estar de pie sin sentirme desvanecer.

Será entonces.

Cuando re-comiencen mis fases.

Por todo lo alto.

Como sólo tú y tu amor se merece.

Siempre

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Es lo que me pides. Que calle, que desaparezca. Cumplir tus deseos, mi única opción.

Aunque quiera correr, aunque quiera gritar, aunque quiera todo lo contrario.

He perdido el norte.

Y el sur.

Lo único que me queda es mantener el sitio que ahora quieres que tenga. En silencio. Con esta como única ventana. Por si, un día, decides que quieres mirar. Quizás puedas ver más allá de lo que soy capaz de decir.

Sólo quizás.

Y con eso me vale.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Todos los días de frustración contenida. De sentimientos reprimidos. De tristeza controlada.

Pero, ¿qué hacemos con la rabia? Esa que me controla, que me ataca a cada minuto de tu ausencia. Esa de la que sólo tengo la culpa yo, contra la que me es imposible luchar.

Y que sigue creciendo. Contra mí.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Te necesito, urgentemente.

Necesito tu risa contagiosa, tu alegría. Tu extraña manera de alegrar mi mundo. Necesito que mi insomnio vuelva a pelearse con tus madrugones y que me lo aguantes porque son horas de terapia compartida. Y porque yo lo valgo. Y que el agua se congele por la mañana y que no me creas cuando te digo que esa maldita ducha me tiene manía.

Y acojonarte por desaparecer incomunicada durante horas. Aunque no me haya movido de tu casa.

Necesito esa carretera de curvas donde quedé afónica de reir a carcajadas. Donde nunca he sido más yo.

Necesito mirarte y saber que no tengo que decirte eso que pienso. Y levantar los pies del suelo. Y que todo fluya. Porque no hace falta nada más.

Y perder el norte (o el sur). Y encontrar esa ventana abierta.

Como desde hace años.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Qué difícil es a veces sentirse en casa. Más aún cuando ésta no es un lugar. Eres tú.

Y no estás

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Te estoy mirando, desde la esquina opuesta de nuestro sofá. Una noche cualquiera. No imaginas cuánto te extraño. Estás a mi lado, pero no te veo, ¿qué puedo hacer para que vuelvas?

No imaginas lo que daría por tu sonrisa, por nuestras charlas, por compartir, por... ser contigo. Y que todo eso no fuera un espejismo.

Mi amor, mi amigo, mi cómplice, mi familia… mi todo. Ese que me saca de quicio y al instante siguiente me hace volar. Esa risa única. Esa presencia desbordante.

Ese al que llevo años mirando sin saber cómo tengo la suerte de compartir mis días de su mano. Ese al que veo alejarse sin remedio, desde hace años.

Te echo de menos, no sabes cuánto. Te necesito, todavía más. Te quiero, por encima de todo.

Aunque este amor me esté matando lentamente, te espero. ¿Vuelves?

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
Me gustan tus palabras. Sobre todo, cuando enmudecen a las mias.
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
Para. Respira. Y, ríete. Bébete esa copa. Sal, haz esa locura, envía ese mensaje, dedica esa canción. Cuenta ese chiste o baila como si nadie te mirara. Mañana ya veremos.

No te frenes, no por ahora. No hay peligro, ni malos entendidos. Ni falsedades ni dobles intenciones. Es hora de vivir. Y tú sabes bien de qué va eso de ser sincero con uno mismo...

Solo hazlo si es lo que te apetece.

Y ríete, a carcajadas. Que mañana ya se verá.

Da igual cuando leas esto
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

La vida a prisas. Ensimismados en la carrera sin disfrutar del paisaje. Sumergidos en nuestros propios planes. Una vida en solitario, aunque rodeados de gente. Así pasan las horas, los días, los meses… la vida. La conciencia adormecida que, de vez en cuando, nos reclama un poco de atención. Nos avisa, nos cuida de caer en nuestras propias trampas, en nuestros propios miedos, en nuestros propios abismos. Bajamos la guardia.

Pero conseguimos esquivar ese piloto rojo. Nos acostumbramos a su luz, nos auto engañamos con el tiempo. Y es que siempre tenemos tiempo. Tiempo para parar, para mirar, para arreglar. Para compensar. Pero ¿y para entender que no todo nos espera eternamente?

Que el tiempo es ahora, que la vida cambia, las personas evolucionan, los intereses varían y que lo que abandonamos lo perdemos, que vivir se pasa deprisa y no a prisas. Planes, planes y más planes, pero, ¿dónde queda el alma? ¿Dónde quedan esos momentos en los que provocar una sonrisa a distancia? ¿Dónde queda la complicidad más allá de las horas? ¿Ese combustible para que todo siga marchando? ¿Dónde quedo yo?

Cansada de preguntas sin respuestas. De que la razón prevalezca sobre mis ansias de vida. Solo se trata de eso. De vivir. De tener un motivo para seguir adelante. De provocar un respiro en la carrera. La carrera es obligatoria, el estilo lo marcamos nosotros. Cada día. Sin excusas.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Tú, con tu presencia sosegada. Tu amor tranquilo. Tu cariño resguardado. Tú, en aquel lugar secundario. Presente. De lejos. De cerca. Tu risa socarrona, tus riñas sin apenas hablar, tu mirada. Esa manera de mostrar orgullo.

Los paseos llenos de complicidad, tu ira frente a mis lágrimas. Tu lucha, tu ejemplo.

Ni un día, una semana, un mes ni un año. Es que una vida no me basta para resumir tu abrazo. Para sentirte lo suficiente. Para aprenderte. Para dejar de extrañar… te.

Si cierro los ojos siento el roce de mi mano sobre la tuya, te veo. Si me desvelo una noche oscura sigue siendo tu rugir lo que me calma. Llevar tu piel aunque no te gustara.

Ese quinto puesto de que jamás podré sentir más orgullo.

Ese hueco que nunca cierra.

Tú.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Sentada. Desnudas mis ideas ante tu ausencia. Intento ver. Quitar el filtro. Pausa a mi trabajado estado racional continuo. Hoy me doy permiso, me regalo ese capricho. Capricho de pensarte sin tabúes, de imaginarte a mi gusto, de divagar por mis deseos.

Y volver a temblar como la adolescente que una vez fui. Contigo.

Aunque tú no lo sepas

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes

Solo pido ser dueña de mis días. Dejar de ser una actriz secundaria en mi propia historia. Que me quieran y querer. Construir, ¡Vivir!

Solo quiero acurrucarme en tus brazos y que se pare el mundo y que, cuando no esté, me eches de menos. Y quieras escribirme y quieras contarme y me muestres que tu vida no es mejor sin esta actriz secundaria que poco a poco se va sintiendo un extra circunstancial.

Que te quiero a boca llena, a pecho descubierto, a alma abierta.

Que me estoy perdiendo intentando seguir tu guion.

Que tengo miedo.

Mucho.

Que lloro cada tarde, que estoy superada.

Que ya no sé qué hacer

Y ni siquiera sé si lo ves.

Ni siquiera sé si me ves.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
La vida hay que vivirla, es para lo único que sirve.
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
Pasan los días. Noto algo distinto en mi. Difuso. Ausente. Es algo que me retumba las tripas pero no logro dar con lo qué es. Sigo adelante. Siempre adelante. Da igual la carga. Da igual la vida. El arte de vestirse una sonrisa está muy infravalorado.

Y llega el día. Ese preciso momento en el que, en una conversación descubre qué es eso que tanto extrañas: tú voz.

Perdí mi vos en mi camino. Mi voz más profunda. La que me lleva a mi. La que me dice quien soy. La que opina y se quiere. Perdí mi voz cada vez que callé lo que no debía. Que miré a otro lado. Que silencié momentos anteponiendo a otros a mi misma. Perdí mi voz cuando cedí el espacio de mis aficiones. Cuando amoldé sin mirar atrás mis expectativas, mis rutinas y algunos de mis gustos. Perdí mi voz y ni siquiera sé cómo volver a buscarla. Ni dónde. Ni si hay con quién.

Perdí mi voz y, aún afónica, consigo gritarme lo suficientemente alto.

Volveré.
Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes


Mirarte a escondidas. De noche. Mientras duermes. Sentirte vulnerable por un instante. Sentir que me necesitas para algo. Que tengo valor.

Hablarte al oído, aunque no me escuches. Llorarte en silencio. Abrazarte fuerte. Ojalá pudiera quitarte ese peso que te asfixia.

Caminar por casa, escucharte cantar y reír. Que salgas bailando de cualquier rincón, con cualquier excusa. Objetivo: que brote mi carcajada. Tu alegría. No sabes cómo te admiro.

Que hables solo, con el gato mirándote como si estuvieras loco.

Y que todo sea parte de mi día a día.

Para ser feliz.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes


Y me parece nada.

Ocho catorces mirando tus ojos.

Ocho catorces mirándote mientras duermes, hablándote bajito al oído, aunque no lo sepas.

Ocho catorces refugiándome en tus brazos. Sintiendo que mi hogar está donde estés tú.

Ocho catorces y son tan pocos…

Mi vida por seguir celebrando catorces, dieces, doses, nueves y los que vengan, de tu mano.

Share
Tweet
Pin
Share
No Dimes y diretes
Newer Posts
Older Posts

Entradas populares

  • Aquellas pequeñas cosas
  • Viento que todo lo puedes
  • Ojalá

Etiquetas

Amigas Amigos Amor De vivir desamor Familia Vida

Archivo

  • ►  2020 (5)
    • ►  mayo 2020 (1)
    • ►  abril 2020 (3)
    • ►  febrero 2020 (1)
  • ▼  2019 (29)
    • ▼  noviembre 2019 (1)
      • Muda
    • ►  octubre 2019 (1)
      • 2019
    • ►  julio 2019 (3)
      • Frases de vida (7)
      • Mirarse desde dentro.
      • Frágil
    • ►  junio 2019 (3)
      • Quieros
      • Echo de menos
      • Dos de tres
    • ►  mayo 2019 (4)
      • Aprendí
      • Escala de gris
      • No he sabido
      • Nueve
    • ►  abril 2019 (8)
      • Romperse
      • Fases
      • Callar
      • Rabiosa
      • Urgentemente
      • Sentirse en casa
      • Te echo de menos
      • Frases de vida (6)
    • ►  marzo 2019 (5)
      • Para
      • Bajar la guardia
      • Amor en calma
      • Caprichosa
      • Personaje principal
    • ►  febrero 2019 (4)
      • Frases de vida (5)
      • Perdí mi voz.
      • Rutinas (II)
      • Ocho catorces
  • ►  2018 (7)
    • ►  septiembre 2018 (1)
    • ►  agosto 2018 (1)
    • ►  marzo 2018 (2)
    • ►  febrero 2018 (2)
    • ►  enero 2018 (1)
  • ►  2017 (4)
    • ►  diciembre 2017 (2)
    • ►  junio 2017 (1)
    • ►  abril 2017 (1)
  • ►  2015 (1)
    • ►  febrero 2015 (1)
  • ►  2011 (10)
    • ►  noviembre 2011 (1)
    • ►  octubre 2011 (1)
    • ►  julio 2011 (1)
    • ►  mayo 2011 (1)
    • ►  marzo 2011 (4)
    • ►  enero 2011 (2)
  • ►  2009 (13)
    • ►  junio 2009 (2)
    • ►  mayo 2009 (1)
    • ►  abril 2009 (1)
    • ►  marzo 2009 (4)
    • ►  febrero 2009 (2)
    • ►  enero 2009 (3)
  • ►  2008 (19)
    • ►  diciembre 2008 (3)
    • ►  noviembre 2008 (7)
    • ►  octubre 2008 (5)
    • ►  septiembre 2008 (1)
    • ►  julio 2008 (1)
    • ►  mayo 2008 (1)
    • ►  enero 2008 (1)
  • ►  2007 (4)
    • ►  diciembre 2007 (1)
    • ►  noviembre 2007 (2)
    • ►  agosto 2007 (1)
  • ►  2006 (4)
    • ►  octubre 2006 (1)
    • ►  septiembre 2006 (1)
    • ►  junio 2006 (1)
    • ►  abril 2006 (1)
  • ►  2005 (1)
    • ►  noviembre 2005 (1)

Síguenos

  • twitter
  • pinterest
  • instagram

Translate

Seguidores

Twitter Instagram Pinterest
FOLLOW ME @INSTAGRAM

Created with by BeautyTemplates