domingo, 4 de marzo de 2018

Desubicada

Deambular por una ciudad conocida que hoy parece tan distinta.

Mirar sin ver.

La luz a través de las gotas, esas que furiosas, irreverentes, implacables, apresuradas.

Respirar y no sentir.

Hoy no se trata de nada más que de resistir. Aun sin fuerzas, aun con miedo, aun en contra de todo lo que desearías que fuera.

Agarrarte a tu razón primaria para seguir adelante. Confiar en ti, en tus tripas, en que es lo correcto. En tu lucha. En que el beneficio puede ser mayor que el coste.

Apostar. Jugártelo todo a una carta que ni siquiera sabes si está en la baraja. Pero que deseas sobre todas las cosas.

Normalidad, tranquilidad, confianza, sin dobleces, sin excusas, sin más. Intentar dejar de pensar, intentar aplacar la rabia de no entender por qué hay que disfrazarse para intentar, para ser, para… ¿saber? La tranquilidad de no tener recovecos. El agotamiento de tener que demostrarlo, de sentirte examinada, el dolor constante que provoca. La tristeza que ahoga implacable.

Fuera de ámbito, enmascarado en un momento deseado, un auto regalo… tan cerca, tan lejos, tan sola. Rodeada de artículos deseables, que no te valen nada.

Echar de menos. Todo. Nada. Tu sitio. Tu hogar. Tu todo.

Desubicada.

Deambular por una ciudad conocida que hoy parece tan distinta…


martes, 13 de febrero de 2018

Rutinas (I)

Sentados. Juntos. Aún sin mirarnos. Estás ahí. Siempre. Vigilante. En silencio. Cómplice.

Con la vida entre las manos, la cabeza en otro mundo y la mirada en la(s) pantalla(s). Ensimismados. Dejando correr el aire, el ritmo, el tiempo.

Con las palabras justas y las caricias contadas las risas intentan abrirse paso entrecortadas, aceleradas, tímidas. En un batiburrillo de ideas que se desborda cuando cruzamos la mirada. Cuando por un segundo avanzamos en ese espacio indefinido del no saber, del no poder, del no querer acercarse. Del esperar y no encontrar. Del vivir y no seguir sobreviviendo.


Porque así eres tú. Todo y nada. Lejanía en la proximidad y cercanía en la distancia. El que me envuelve aun sin saberlo. El dueño de mis ideas. Aun de lejos. Aun dormido. Aun con miedo.

lunes, 22 de enero de 2018

Cosas que nunca te dije

Hablamos. Por los codos. Cosas sin importancia la mayoría del tiempo. Hoy, tiempo después, encuentro aquella libreta donde descargué mi rabia al olvidarte. Donde sané las heridas que llevaban tu nombre. La rabia de mi baja autoestima. El impulso de mi silencio absoluto. La sonrisa que te regalo cada vez que te veo como si te la merecieras. Ahora, que ya no tiemblan mis piernas, que ya no eres dueño de mis secretos, que ya no eres nada. Ahora es el momento de dejarlo todo volar, que se pierda en el horizonte. Ese que ya no es y que nunca será.

Nunca te dije que mucho antes de que supieras mi nombre yo ya soñaba con el tuyo.

Nunca te dije que no confiaba en tí, que dentro de mí había algo que me gritaba que corriese de tu lado, pero que decidí quedarme.

Nunca te dije que sé lo de aquella chica en la despedida de solter@. Y de la del viaje. Y de aquella otra..

Que te estuve siempre esperando, que he derramado más lágrimas de las que te mereces por la ilusión que me vendías.

Nunca te dije que en el fondo, sé que querías ser lo que me decías, pero que eres incapaz de ser esa persona que tanto deseas.

Que eres egoísta, que aprietas las tuercas más de lo que deberías y que me has roto en muchos momentos.

Nunca te dije te quiero mirándote a los ojos. Porque siempre me dio miedo mirarte de frente.

Nunca te dije que ya bastaba de juegos, que dolía lo suficiente como para no volver a verte.

Nunca me dí mi lugar, porque siempre estuviste por delante.

Nunca te dije que te protegí con todo mi ser y que jamás tendrás idea de hasta dónde llegaron mis alas.

Nunca te dije que no sabías lo que tenías pero mucho menos lo que perdías.

Nunca te dije que la fuerte siempre he sido yo aunque tú ni siquera lo supieras.

Nunca te dije adiós. Aunque aquel mensaje supo más que a despedida.

Pero, sobre todo, nunca te dije "gracias" por dejar el camino libre a mi vida.





domingo, 31 de diciembre de 2017

R-evolución

Llegó la hora.

Ya no hay más tiempo para pensarlo. Se acabó el plazo de las excusas. De los no me atrevo. Del miedo al qué pasará.

Llega la hora y a mí me pilla a traspiés, con el pelo en baja forma y la casa sin recoger.
Pero da igual. No hay tiempo, no hay prróroga...

Y sólo puedes adaptarte. Lidiar con tu miedo y mirarlo de frente. Retarlo.

Y pasa el tiempo, y al miedo lo domas. Y las montañas no parecen ya tan altas. Y te acostumbras a no dejar de luchar. Jamás.

Y terminas viendo que más que evolución este año ha terminado siendo una auténtica revolución

viernes, 22 de diciembre de 2017

Salir corriendo.




Todos tenemos el instinto de salir corriendo. El secreto está en detectar cuándo es el momento indicado para hacerle caso. O en cómo instaurar la carrera como forma de vida.

Correr. Como impulso incontrolable. Salir corriendo sin mirar atrás, o mirarlo todo detenidamente, a cámara lenta. Correr como método inequívoco de vida. En contínua evolución.

Atrapados en un compás que no nos satisface. Una vez escuché que no hay mejor forma de morir que quedarse parado mientras la vida pasa delante tuya.

Correr, ¡Y qué te siga quien pueda!


Correr como forma de vida.






Texto antiguo. Ganas nuevas.

lunes, 5 de junio de 2017

El día más feliz de mi vida

Ese día. Cuando me desperté en tí. Con el cuerpo exhausto, la cabeza en las nubes y la vida por delante. Con el sabor de tu amor entre los dientes y esa mirada tuya clavada en mi memoria. Con tu mano sujetando la mía.

Contigo, ¡qué bien suena eso!

Contigo como complemento circunstancial de tiempo, de lugar, de modo, ¡Y hasta de espacio!

Felizmente agotada, la sonrisa más pura que puedo mostrarte.

Y mirarte sin que me veas.

Y sentirte sin que me toques.

Y vivirte sin reparos.

Comienza nuestra nueva aventura. Camino a cualquier parte. Juntos.

miércoles, 5 de abril de 2017

Te lo dije

Amiga, por mucho que quisieras creer en esa historia. Hay cosas que sólo tienen un camino.

Y cuando no es, no es.


FIN