domingo, 21 de junio de 2009

Del ataque del libro incomprendido

Es conocidos por todos la multitud de leyendas urbanas (y no tan leyendas) que corren acerca de los pasillos solitarios de las bibliotecas. De esos pasillos destinados a asignaturas que se podrían decir de “poca afluencia de público”. Los usos destinados a ellos, dice la gente, son varios y, sin duda, a cual más rebuscado. En numerosas películas series se han gastado bromas acerca del asunto. Un ejemplo que se me viene a la mente sería el gag realizado en la norteamericana serie Friends acerca del pasillo donde se ubicaba una copia de la tesis doctoral de Ross Geller.

En este caso, cambiamos de protagonista, nos centraremos en un libro. En el libro. Estaba situada en la biblioteca de la Facultad de Comunicación, en el pasillo que cualquier estudiante de publicidad se sabe al dedillo, sección de libros cotidiana, rebuscando más allá de los libros que encontré en el buscador. Fue entonces cuando este libro capto mi atención. Él era regordete y sonrojado, me miraba con “ojitos golosos” desde el estante más alto. No tenía mucha información en el lomo, parecía tímido, así que eso que dicen de que la curiosidad mató al gato se hizo realidad e intenté hacerme con el ejemplar. Nada más lejos de mi intención.

Supongo que en su alma de libro bibliotecario que, en su ego de “libro de segundo plato”, decidió vengarse de mi errática desidia. Fue entonces cuando, en un acto de salto sin red desprendió su solapa plasticosa y calló sobre mi rodilla derecha. Yo creo que si me hubiese concentrado, habría escuchado la carcajada de este libro gruñón.

Dolorida, lo dejé con desprecio en el estante (de más abajo, fuese a atacar a otro pobre curioso) y seguí cojeando con el resto de libros entre mis manos.

Al fin y al cabo, no hay nada que un poco de hielo y, valga la cuña publicitaria, un poco de Trombocid no arregle.

jueves, 11 de junio de 2009

Ese mundo tan mío

Dibuja el día aquel en que aprendiste a volar,

¿podrías?

¿Y aquél en el que perdiste el miedo a saltar al vacío?

Con el todo asumido hasta que el quizás nos separe perdí el miedo a hacerme partícipe del pack completo que llevaba tu insignia. Tanto, que abrí mi puerta, esa puerta encajonada desde antaño y que tantos habían intentado traspasar sin éxito. Hoy digo a viva voz que desempolvé las alfombras hasta mi mundo para invitarte de la única forma que se hacerlo.

En este mundo tan mío, las paredes son onduladas para que la luz refleja cada pigmento de los colores que dejan todos los que han pasado, pasan y pasarán entre sus callejuelas. Para no olvidar los errores y recordar que salí victoriosa de cada contienda o con la lección aprendida tras la derrota.

En la sala donde colecciono los clichés de esos sitios que nunca olvidaré. Los olores del mar según las mareas. La textura de la brisa desde aquellas rocas en la playa del muelle que ha visto tantas primeras veces. Allí mismo es donde guardo el hueco de todo lo que queda por venir.

Allí donde paseo descalza mientras la música inundad todos los rincones. Tantos estilos, tantas melodías, letras, ritmos, bailes.... tanto por conocer.

En el único lugar donde me refugio de tempestades propias y ajenas. Donde siempre me apetece estar

Estrategias de venta, de provocación o de autopromoción aparte, yo sólo pretendo que aceptes mi invitación para formar parte de eso a lo que me gusta denominar "mi vida".

Mi mundo puede que no sea muy grande o lo más interesante que te puedan proponer en estos tiempos, pero es todo lo que tengo.

Ahora sólo queda que tú quieras abrirme la ventana al tuyo

sábado, 2 de mayo de 2009

Frases de vida (parte segunda)



No quiero a alguien sin pasado. Yo quiero a alguien que, pese a el, quiera un presente conmigo.


martes, 28 de abril de 2009

Cristales sucios, tardes de grandeza

Paseaba aquella tarde acalorada entre prisas y risas que dejó el viento enmarcando la instantánea foto, con la taza de café medio frío en la mano, mirando a nada tras los cristales sucios del bar, concentrada en el vacío de ideas que me acompañaba. La nada puede ser un lugar interesante para vivir si tuviese buenas vistas al resto de perspectivas, pensaba mientras mascullaba entre dientes la canción de aquel anuncio de telefonía que me hacía reír sin motivo aparente.

Acomodado en el sucio escaparate tras la lluvia, un letrero medio caído, tipografía plana, obsoleta, ridícula quizás, desteñida por el sol. Seña de identidad inconfundible para toda una generación. En la acera más cercana al lado opuesto de mi equilibrio, un salón de moda retro al que nunca me habían presentado.

Y así seguían pasando los minutos de la tarde que se prometía como más atareada y excitante de la semana. Con mi plantón dado y sin ganas de nadie, observando las motas de polvo asentarse en el suelo tras el paso fugaz de tantas y tantas figuras, sin cara ganadora para mí. Hoy todo el mundo es la cruz de mi moneda.

Cuando más absorta estaba entre los árboles de parra que hice plantar en mi mundo algo cambió por completo la estampa. No nos habíamos visto nunca antes, venía del lado opuesto a mi cristal, paseaba agitado buscando el punto de color para su día gris y no dudó en pararse frente a mi figura, intentó llamar la atención de todas las maneras posibles. Yo desperté al ver sus muecas de burla pegadas, su cara desfigurada sin motivo aparente.

Tras el sobresalto, unas carcajadas de complicidad y un café, o dos, o una vida.

Por todo lo diminuto que alegra los días de tantas personas. Hoy vuelve a nacer la vista detallada entre multitudes atareadamente confusas.

domingo, 29 de marzo de 2009

Frases de vida (parte primera)



Perdona bonita pero yo siempre fui más de patada en la entrepierna


lunes, 2 de marzo de 2009

Mi porqué electo


-¿Por qué escribes si apenas nadie para a leerte?

-No es el porqué la mejor de las respuestas, ni el mejor motivo. Escribo porque así me sale, no espero más recompensa que la de ver reflejado lo que mis dedos dedican en su minutero.

Y fue así como uno tras otro los demás posibles motivos fueron sobrando

domingo, 1 de marzo de 2009

Difusa

La versión más anticuada de mí misma vino ayer a visitarme. En forma de correo electrónico fue perfilando todo lo que antes caracterizaba a la protagonista improvisada que suscribe esta historia.

Destinos de viajes aun sin realizar, sueños que cada día van siendo más reales, terapia de risa para días con nubarrones que ni descargan ni pasan pero no te dejan mirar al horizonte. Nombres de uso gastado a juego con las bromas que nos hacían cómplices de los juegos entre pantallas. El carné de conducción de escoba mágica para brujas principiantes me ha caducado desde que no viajas conmigo. Sin embargo recuerdo perfectamente la situación exacta de esa estrella que tanto te gustaba, la mueca que se dibujaba en tu cara cuando sonreías, tus manos calientes...

Mi música común con el mundo menos contigo sigue contándome al oído que, a escondidas, la lista de éxitos se te quedó vieja y ahora le pides consejos para seguir creciendo.

¿Sigues musicalizando aquella película con ronquidos cuando intentas verla?

Difusos los trazos, conseguí reunir el rompecabezas que lleva mi nombre en modo pretérito, añoranza justa para tus letras.

De cuando miras y no quieres ver(I)

Sentada en la tarde de domingo, sobre sus pies las arrugas del pantalón sin planchar que eligió a conciencia.
Quiso escribir y no pudo.
Todo a su vera quedó frío, en silencio.
Acuoso el cristal que más pegaba a la estufa, vaho sigiloso que petrificaba aún más el ambiente.
Parco en palabras, pasajero osado de tempestades.
Mal entendido, mal utilizado el único lugar en mi tiempo dedicado a tí.
Y nada parece que cambie, las opciones se te acaban y no lo ves.
Trazo mi último dibujo de advertencia para tí.
Palabras que no salen pero aprietan en un sin tí pero conmigo que no busco, pero que encuentro todos los días.
Siempre empeñados en complicar las cosas, consiguió escribirlo ...

Continuará...

jueves, 5 de febrero de 2009

Deslizante

Intentando encajar me paso la vida, entre lo que dicen y lo que diran, entre lo que ven y lo que piensan, paseo, cansada o no sigo caminando.
Qué fácil es perderse entre los demás y olvidarse de uno mismo. Demasiado fácil, quizás.

Será que me hago mayor pero cada vez más me importan menos esas cosas, menos y menos y menos aún que lo van a hacer. Ayer compre aceite para untar y, así, que todo resbale.

martes, 3 de febrero de 2009

Mejor apaga la luz

"Mejor apaga la luz"...
Le dijo el mundo a su día, para así no ver, para de esta manera adulterar la forma en la que hoy se ha convertido.
Dicen que ojos que no ven, corazon que no siente. Error o no, nadie soy para juzgarte, si no quieres ver, no mires, pero no apagues las luces de la civilización que ya carece de las suficientes.
Estudiados, más que nunca, tan engreídos en nuestro pomposo estatus que no sabemos mirar más allá.
Despierta, niña, despierta. Como decía aquella canción, despierta y disfruta del regalo que nos ofrece el haber nacido en esta parte del hemisferio pero, no mires atrás, no mires más abajo, puede que así consigas ser feliz. Tu mayor meta, ser lo suficientemente ciega para regocijarte en lo vanal, en lo material.
Mejor apaga la luz y sigue viviendo a oscuras, mejor, así van las cosas, mejor, caminando a tientas, mejor que te sigas perdiendo todo lo que está más allá de tus luces propias.

miércoles, 28 de enero de 2009

En mi puño y letra

Querido...tú:
Otra vez receptor de mis..quebrantos, cuál si no sería el destino irremediable de los versos de amor, olvido.
Has vuelto, tú, con tu ambigüedad habitual. Has vuelto para quedarte el tiempo que sólo tú decidirás, como siempre. Y yo, que tantas veces arañé el papel con tu nombre, dedicando más que mis versos, más que mi tiempo, más que mis sueños. Aquí estoy, como una simple espectadora con la cara de alucinación chincheteada. pensando en si me darás tiempo para disfrutar de tus palomitas o la sesión terminará a medias.
Sin mirar más atrás en lo vivido. me aproximo temblorosa, busco la gomita de la careta que luces, el velcro de ese disfraz que te presenta como amigo. A tientas, como la costumbre manda.
Por si acaso me estuvieses escuchando y distinguieras entre mis líneas tu presencia, sólo espero que consigas darte cuenta de que cada fallo conlleva penitencia. No sé si tu o yo, o los dos en conjunto fallamos, sólo se que ya no eres mi mundo que, el nuevo, fabricado de mis ruinas, de las cenizas que dejaste a tu paso es el que quiero. Por favor, suéltame las manos.
Platónico, siempre. eterna palabrita que apellida, para mí, a tu persona. por más que me estiro no alcanzo y si te tiro... mejor para.
Nunca pensé que te diría esto y menos ahora, que reconozco sin lugar a dudas cada uno de tus tono, de tus formatos, de tus gestos.
Con proyectos a medias, sin medias aquella fotografía, testigo del paso del tiempo. te escribo, te dibujo en mi cabecita loca sin pensarte demasiado, si me concentro un poco aun te huelo, incluso te saboreo. Pero no, esta vez no y ni me justifico ni me reprimo. Amigo, como ahora te llamas, como ahora nos llaman.
En mi puño y letra, en las líneas de nuestras manos, unidas, allí sobrevive nuestro último resquicio. Guárdalo, como yo guardaré mi parte para siempre tenerte conmigo. No temas, estás lejos y mi piel no volverá a rozarte.


miércoles, 21 de enero de 2009

Anónimos


Pasados reflejos fugaces ante la monotonía que abruma. Nos sentimos el centro del mundo, tenemos los problemas más arraigados, peores.
Obstinados ante el quehacer diario. Encerrados en nuestras narices.

Ayer, me crucé contigo, ¿te vi?

Te has encaramado a mi vida casi de casualidad, por una línea de autobuses en la que lunes a lunes volvemos juntos de ese colegio que tan alejado nos queda. Como siempre, el comienzo es el desconfío ante lo extraño. Tu ánimo para conmigo nunca cesó y ya hasta puedo conocer a tu niña a través del brillo de tus ojos cuando la nombras. La veo correr mientras se mete contigo, la veo reírse y despertarse a tu lado ... seguro que ese día que tanto deseas, ese en el que la traigas un día a vernos, confirmaré lo que ya imagino. Padrazo.

Familia de artistas, educación obrera.... amabilidad y bondad en tus palabras. La vida no te trató ni bien ni mal, pasó por tí pero soy incapaz de calcular cuánto pasaste tú por ella... al fin y al cabo son cábalas de jovencita.

Hay gente buena en la vida que por casualidad se cruza en nuestro destino. Maldita venda de desconfianza cubre nuestros ojos. Malditos malos sentimientos de aprovechados para herir a gente buena, como tú. Malditos todos.

En este trabajo en el que a tanta gente ves pasar ante tí y a tan poca quedarse.... yo hoy me quedo contigo.

jueves, 8 de enero de 2009

Deshojando la margarita


Entre flores de invierno, pocas para mi gusto, sin alergias para mi alegría.

Todos los vértices son observados desde el mismo prisma, que deja ver distintos colores, distintos matices, ganas.

Cada abanico de posibilidades, cada paleta de emociones, cada muestrario de pisadas... todo en uno.

Y mientras yo, coleccionando pétalos marchitos de margaritas equivocadas, ¿destino? ¿azar?


Predisposición al fin y al cabo.

Sentada en la blandita montaña de flores por deshojar, espero. Sin prisa. Que algún día llegue la realmente mía.