miércoles, 17 de diciembre de 2008

Directo

Sin palabras suburbiales.
Sólo con tu sonrisa, haces del mundo diferente.
Tu sola luz prende las calles por las que te sigo.
Te admiro, te aprecio, te sigo... te quiero.

A lo mejor de mi vida.. que ya mismo está de cumpleaños

domingo, 14 de diciembre de 2008

Frío

El rellano quedó mudo.
El parafraseo tartamudo,
no encuentra más que nudos
entre tu risa y mi melodía
que ya sólo entre días
recordaban a la alegría.

Apenas aquel hasta luego,
de blanquecino pañuelo,
rodaba acera abajo.
Y tu voz en mi atajo
y yo, cabizbajo.

Tenue, su luz al raso
y tan largos ya los pasos
encrucijados,
y ese pelo ensortijado
que ondea, escaso.

Y dónde ir sin tu osadía,
dónde vivir sin mi armonía.
Buscando calor en la valía,
en tardes oscuras, alargo,
no aparece el fin del letargo.

Espero el mañana
traiga el sol a mi ventana,
el calor hasta tus brazos,
y de este invierno sombrío,
solo recordar nuestro frío.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Hoy todo sigue igual

Abre la ventana a una nueva vida, hoy la luz no brilla más fuerte, ni los colores sonríen más que ayer. Hoy, el aire no corre más limpio ni la gente te mira de forma distinta pero, hoy, tú miras desde otra perspectiva.

Suena el despertador del día siguiente y pareces saltar de la cama con más fuerza, tus responsabilidades pesan menos y tu buen humor mañanero se acrecienta con tus ganas renovadas de plantarte el mundo por montera, a juego entre tu sonrisa y esa chaqueta de cuero de toda la vida.

Y es que hoy, las ojeras de la celebración de anoche te sientan mejor que nunca y las horas que pasaron pero que no dormiste nunca fueron mejor recibidas. Y cuando lavas tu cara y, frente al espejo, compruebas que nada de esto fue un sueño, recuperas la mirada picarona y las ganas de sacarla a pasear y de usarla...

En el camino de vuelta a tu rutina sigues mirando todo pasar y saboreando cada instante como si fuese la primera vez. En el autobús, apoyando la cabeza en el cristal, las gotitas llovizneras se posan a tu lado, el frío del madrugar traspasa hasta tus mejillas y es entonces cuando respiras hondo, cierras los ojos y piensas en todo lo que está ocurriendo mientras, en tu mp3, suena la canción que fue la banda sonora de tu caída y, entonces, es cuando se dibuja una tímida sonrisa de satisfacción en tu cara.

Piensas, rebuscas en años de recuerdos y, casi sin darte cuenta, dibujas en el vaho del cristal un "adiós miedo". Piensas y, por fin aparece ante ti la que será tu frase de la semana:

"Hoy mi vida no es distinta a la de ayer, pero ayer me confirmaron que se vivirla bien"


"A todos los que no me habéis soltado la mano en todo este tiempo... lo conseguimos."

jueves, 27 de noviembre de 2008

De cuando me enfado y te lo digo

Cuentas aparte, los números hasta que mi relajo se desate. Cuentas de nada, nada que combate entre mis silencios y los ataques del lobo que persigue al falso cordero. Infundado.
La bestia que esconde la sonrisa picarona, la callada oportuna en tanto en cuanto sigas sin aprender a leer las marcas faciales que vamos desprendiendo.
Desprendidos de los gestos al ritmo del resbalar de las sedas que recubren nuestras intenciones, hoy desato mi ironía.
Irónica, satírica, sarcástica a convenir en el tratado negociable de las partes contratantes. Suma y sigue.
Y jugamos en una partida sin tablero, en la que busco tus puntos débiles para minarlos. Montando al punto de nieve la nata del pastel de esa fiesta sorpresa que con mi enfado y tus ganas vamos a montarnos.
Ya estás listo, el último toque de calor y, la mesa está servida.
Entre trozos de papeles y voces curvadas hacía nuestras opiniones transcurrimos, una vez mas.
pero todo pasa, todo menos nosotros y la fiesta termina con ese final, el que los dos esperábamos.
Y deseábamos.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Mi tiempo en tu reloj

Tic, tac, tic, tac...

Y tu sigues a mi vera.

Tic, tac, tic, tac....

Y mi corazón en la nevera.

Tic, tac, tic, tac...

No te mereces tanta espera.

Tic, tac, tic, tac...

Y la aguja se congela

Tic, tac, tic, tac...

Y si te vienes se acelera

Tic, tac, tic, tac....

Y tu sigues a mi vera.



Tic, tac, tic, tac...


domingo, 23 de noviembre de 2008

Los vigilantes de la.... (va por tí)

"¿Nunca habéis soñado con ser famosos? Pero no famosos de pacotilla, no, sino famoso FAMOSO.

Pues yo sí.

Pero ahora que he probado lo que es tener guardaespaldas, casi que me lo estoy pensando.

¿Sabéis lo que es tener a alguien que te lleve la cuenta hasta de lo que tardas en ir al baño?

Sí, sí, podéis decirlo sin miedo ... INAGUANTABLE.

No sé, a veces me miro por detrás a ver si soy yo la que tiene un cartel pegado diciendo:

"abrázame"

"protégeme"

o, mejor

"en peligro de extinción"

El caso es que me ahooogooo, me ahooooogooooooooo y... sí, como iba a ser si no. Ahí está soplando más que el lobo del cuento de los cerditos pa' que no me falte aire...

MECAWENTÓ


Que si quiero aire, me compro un Pay-pay!!!!!

El otro día sin ir mas lejos, estaba tomando algo con unos amigos o, mejor dicho, intentándolo y, os podéis imaginar la situación:

Chico conoce a chica - Chica conoce a chico
y chica y chico intentan hablarse al oidillo.


meeeeeeeeeeccc!!!!!



ERRORRRRRR!!!!!!!!!!

Es ahí cuando la alarma guardaespaldaspersonal se enciende y:

PASO 1: Se acerca sigilosamente y se coloca a tu vera, primero no te mira, ha llegado allí por intervención divina. poco a poco se gira y se mete en tu conversación.

RESULTADO 1: Chico mira a chica, mira al nuevo y pone cara de circunstancia.

... te libras de el que sobra....

PASO 2: "La excusa tonta" . Tu vigilante se vuelve a acercar y te dice:
Qué tarde es ya, ¿no?

RESULTADO 2: Miras al chico, le sonríes y te vuelves pal otro con la mirada de ¡PI-RA-TE!

PASO 3: Tu acompañante va al servicio. Es entonces cuando se comprueban los reflejos de tus autoproclamados cuidadores. "El protector nº1" se acerca rápido (parece que le había visto las ganas de mear al otro antes de que el las supiera) ¿Qué esta en la otra punta de un bar lleno gente? es igual. ¿Habéis visto al lagarto que corre por encima del agua en los documentales? NÁ, eso no es NÁ comparao con este. Va entonces y te dice:

- A mi este no me gusta pa' ti

Pero a ver, ¿tu ves cara de que me interese tu opinión?


PASO 4: "La refinitiva" . ¿Oye chica que yo me voy ya te vienes?

RESULTADO 4: Te levantas y lo miras con cara de "no, si aun le hace falta que le haga un croquis" y le dices ¿Tu que crees?
Entonces es cuando te dicen.. ¿de verdad, verdad?
Y tu le dices, no es que tengo complejo de pinocho!!!

Y te vuelves y tu chico flamante se ha hartado de niñerías y de sentirse con el ojo que todo lo ve pegado al pescuezo, se ha ido y, es más, ahora hasta te rehuye.

Al final, todo pasa y, al día siguiente tu "amigo" te dice algo así como "yo es que calo a la gente" y tu entonces piensas......

"Claaaaaaaaaaaaaaro, por eso no viste que sobrabas"

En fin señores, que ser mujer, guapa y simpática por lo visto es equivalente a no saber cuidarse (y yo sin saberlo). Eso o tener amigos es igual a tener explicaciones.

Definitivamente, yo no nací para famosa, mas bien para independiente"

martes, 18 de noviembre de 2008

Buenos días

La gente aturullada con su prisa. Orgullosa de su estres. Corriendo de un lado a otro. Deshumanizándose a cada pasito.
Y ni siquiera tienen tiempo para darse cuenta da todo lo que pierden.
Apenas recuerdan lo que es un saludo.
Ensimismados.
Y yo sigo gritando por si alguien me escucha:

¡¡¡Buenos días!!!

sábado, 15 de noviembre de 2008

Esto es entre tu y yo

Hoy me compré pinturas de guerra. En la etiqueta pone que son personalizadas, utilizables recomendablemente para un acto específico como el que esta tarde he decidido que me ataña.
Según el prospecto, aplicable preferentemente tras haber testeado previamente en una superficie pequeña de piel. Ya estoy cansada de tanta letra pequeña.

Hoy la guerra esta servida.

Comienza el surtido de estrategias previas entre tus haberes y mis mieles. Cortejo que va y viene, que viene y va, pero que nunca se queda.

Si quieres contienda aquí la tienes, nunca fui fácil de vencer, solo que nunca suelo entrar en bayalla. Pero ahora ya no me escondo, ya no te temo. Ahora, te miro, crees no veo más que lo que quieres que vea, que supones y superpones en mí lo que te viene en gana. Tu menosprecio saldrá caro.

Me vuelves a retar confiado, esperando que me excuse para alejarme.

Hoy no.

Dame guerra y pelearé entre tus lunares. Dame razón y la arrancaré a mordiscos. Dame un lugar en tu memoria e iré hasta tu tiempo.

Después de todo, siempre estamos dejándonos pendiente.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Aquellas pequeñas cosas


Despertar tras un sueño plácido.

Llegar a casa y quitarte los tacones tras un largo día.

Beber a morro de una botella.

Sentarse por la noche recién duchada en el sofá y reliarse en una mantita.

Meterse en la cama contigo, abrazarte por la espalda y hundir mi cabecita en tí, dándote un besito a media espalda.

La risa de los niños.

Terminar un trabajo bien hecho.

Respirar aire limpio.

Recoger sus frutos.

Un baño a la luz de las velas.

Reirte porque sí.

Un tazón de helado.

Tu compañía.

Ver a los amigos tras mucho tiempo.

Mirar a alguien y que no haga falta decir nada más.

Un primer beso.

Perderte bailando sola en casa con música antigua.

Nadar desnudo.

Mirar las estrellas.

El olor del mar.

Ver una peli desde la cama...

... O no verla (mmm).

Ver fotos antiguas...

...y comentarlas con los demás protaginstas.

Las navidades en familia.

Sentir familia a alguien aunque no sea de sangre.

Una juerga improvisada.

Cantar a pleno pulmón.

Hacer un triple giro y frenar en seco a la primera (yujú!).

Bailar abrazaditos.

Sentirse la reina del mundo aunque vayas en chandal.

Comerte la vida aunque sea por un día.

El olor a limpio.

[...]


¿Continúas conmigo?

sábado, 1 de noviembre de 2008

Viento que todo lo puedes

Susurra el vientro tras mi ventana, me pregunta al oído qué fue de los niños que antes jugueteaban bajo mi casa. Me dice que crecieron, que muchos de ellos ya apenas son capaces de recordar cómo les gustaba constiparse si con ello disfrutaban un ratito más de tu presencia.

Cómo hemos cambiado -dije yo-, pero seguro que adoran tu presencia igual o más que antes, sólo que cambiaron su pelota de fútbol por un coche hacia su trabajo y las muñecas de trapo por un tacón para pisar con fuerzas.

El se fue, cabizbajo, no estaba demasiado convencido y con su nostalgia voleteaba sobre la plazuela de sus amores. Fue entonces cuando escuchó de los labios de uno de sus pequeñines crecidos: "Necesito que me de algo de aire fresco". Corrió a su lado a consolar esa petición y la cara de su niño dijo más que mil palabras. Con un sólo gesto su ánimo había cambiado por completo. Fue entonces cuando volvió a mi ventana, me habló de los nuevos niños, de que las cosas no son blancas o negras, me recordó todas las profesiones que desde pequeños soñabamos y se enurgulleció de lo que ahora éramos.

Al fin y al cabo, aunque de pequeños quisieramos astranautos, bomberos o pilotos. Lo importante es que somos.

viernes, 31 de octubre de 2008

De cuando lloras

Reyes del mundo. Cómplices de la felicidad. Egos superhinchados pavoneándose por las aceras. Todos quedamos relegados al más imbécil anonimato. Todos. En especial la que suscribe.
Porque hoy lloraste... y lo provoqué yo

jueves, 30 de octubre de 2008

La imagen sonora

Acurrucada en mi cama.
Silencios.
El gotear del sobrante de una noche lluviosa sobre mi ventana.
Viento.
El vibrar de los contrafuertes de madera.
Frío.
Tu almohada mullida junto a la mía.
Despacito.
Mi pelo enredado entre mis dedos.
Sonrojo.
Las pisadas hacia la cocina.
Suspiros.
El crujir de las tostadas, el silbar de la cafetera de nuestro primer desayuno juntos.
Calor.
Las tazas peleandose por un hueco en la bandeja.
Resoplas.
Los platos que aún no despertaron y remolonean.
Uno menos.
Los pasitos por el camino de miguitas en la vuelta a mí.
Sorpresa.
Tu voz de buenos días.
Atenta.
Tu voz madrugadora tras una noche de insomnio compartido.
Sonrisas.
Los muelles de la esquinita de la cama donde atinas a sentarte.
Contoneo.
Como tiemblan las cucharillas entre mantequillas y lo que está por venir.
Espectante.
El humeante baile de nuestros cafés mientras se despiden.
Te miro.
El transcurrir de tu dedo de mermelada sobre mi nariz.
Cosquillas.
El rasgar de mis uñas sobre tu pijama.
Reimos.
Tu ataque inesperado hacia nuestro desayuno.
Sucios.
El deslizar de los azúcares por el piso.
Ideas.
Mi traslado al suelo tirando de tu suerte.
Desafiante.
Tu pestañeo que mueve montañas.
Besos.
El rugir de tu boca frente a mis filos.
Revueltos.

miércoles, 29 de octubre de 2008

Mi mundo a tu antojo


Desnuda. Nunca supo lo que es pasar frío hasta que su cama quedó vacía en tu ausencia y sus noches, sus días se fueron con las vagas sensaciones de tu indecisión
.
Con aguja y dedal hilvana los retales de la vida que se le antoja nublada. Con los cabos sueltos por los que escapar, por los que puedas entrar sin impedimento, sin miedos, sin ella .Pero en el zurcir de tus ideas no aparece la palabra amor, no para ella.
Andas por ahí, sin saber que cambias la concepción de su mundo cuando sonríes. Atendiendo a sus ruegos con una caricia. Con tu voz grabada a fuego entre sus costillas y sus dedos. Y ni siquiera te has dado cuenta de que su mundo paró cuando te conoció.
No se acaba el día hasta tus "buenas noches", no comienza uno nuevo sin tu "buenos días". Porque su vida gira en torno a tí. Aunque ella no quiera.
Aterrorizada por no poder controlar lo que le pasa -ni querer hacerlo-, el mundo ha cambiado desde que apareciste, desde que viviste, desde que fuiste. Cuánta poesía concentrada en sus pensamientos hacía tí, cuántas melodías salidas desde tu nombre. Que, para no creer en el romance de sus sueños, no puede evitar regalarte su ilusión en cada mirada, ni perderse en ellas, ni sonrojarse con las tuyas.

Nos enseñaron a no creer en los significados meramente supuestos, nos dijeron que amar es un regalo, nos educaron entre ideales pero, ahora, ¿dónde queda todo eso? Aquí sólo estamos tú y yo.
Que ya no sale verso, prosa ni vida de entre mis manos. Tú, arsénico de ideas cuando te despegas de mi vera mientras dices que la distancia hace el olvido, pero me abrazas, y el único centímetro que quedaba entre nosotros se pierde en tu respirar. Todo lleva tu nombre.

Que por primera vez en mi historia no me importa que me vean así: Enamorada hasta los huesos. Hasta la locura. Hasta tí.
Me muero de ganas.

martes, 28 de octubre de 2008

De cuando la moda sobrepasa al individuo.

Una vez más comienza una noche, hoy el juego consiste en encontrar la diferencia.
Ya no distingo apenas, quizás prefiera no hacerlo. Te veo repetido, mismos actos, mismas palabras, mismas ropas. Distinto cuerpo.
Una y otra vez.
Será que olvidaba que la diferencia la marco yo

lunes, 27 de octubre de 2008

Pulso a su vacío

Y allí estaba, sentada en el balcón mirando la vida pasar. Sin dejar que pasara por ella más que lo justo. Observaba el vacío. Vacío que dibujaba sueños y los borraba al minuto.No tenía acción para deshacerse de ese castigo. ¿Auto impuesto?
Aquel día algo fue distinto, entre la nada se hizo paso un leve susurro que acarició su cara. Sus ojos se cerraron por un instante. El mundo dejó de girar. Tomó aire. Fue entonces cuando despertó.
Sin palabras, sin dichos, sin cargas, ella frente a su nada.
Y ganó

lunes, 1 de septiembre de 2008

De cuando tu voz me susurraba a gritos

No recuerdo bien el cómo ni el cuándo. El porqué se mitiga junto con los detalles de ese momento. Tan sólo quedo yo, la mitad de un todo que reune cada carta en el buzón de nuestra lejanía. Y el tiempo aquel, parado, fotografiado, adjunto en los letreros postales.
Un día cualquiera, destino al sitio concreto donde llegas, tocas y vuelves a desaparecer ante mis ojos. Dicen que el rojo de cuando me emocionas realzan aún más el color que define mi mirada. Sin embargo, lo indefinido es mi destino si, por esta vez, te quedaras a recordarme, una y otra vez, lo distraido.
Si canto porque lo hago, si bailo porque no me ves, si sonrío te contagio de algún otro amanecer. Enredada entre los pedazos de mis sábanas de estar recuerdo, sin pensar demasiado, tus susurros picarescos, como haciendome creer que el mando lo sujeto yo, el aire de tus ideas acompañando a unas intenciones que... no llegan.
Te tiras al pozo sin soltar la cuerda que te ata a la realidad que me rodea. Inclinas tu balanza sin cargarla demasiado. Conciso, das sin dar.
Y suena de nuevo aquella canción.

Tú canción.

Te digo todo mientras me callo,

esquivando...
...

...

... te.

jueves, 17 de julio de 2008

Corazones Acartonados

Fue en la calle del olvido, esquina con ninguna parte. Allí paró a cenar esa noche, no tenía ganas de cocinar tras un día tan duro. Ella lucía un corte de pelo a la última, unas vestiduras típicas para su edad . Era una chica normal acompañada por un chico del tiempo. Una charla amena, mientras envolvía sus manos en el rizo de su timidez, su sonrisa atada al sonrojo, decían el resto.

Nadie había deparado en la otra mesa. Contarían unos ochenta años entre los cuatro ocupantes, terminaban y apenas cruzaron miradas con la incipiente pareja que nos ocupa. Tan cerca y, tan lejos. Solos ante la multitud. Un habito cada vez mas extendido en la vida entre el hormigón, la prisa y el asfalto. Mirar sin ver.

El tiempo parecía parado en las miradas que se clavaban mutuamente sin cesar los de la mesa 9, el ante postre estaba servido. Fue entonces cuando apareció. pelo raso, ojos negros y perdidos, rumbo al vacío.

Dirigido a la mesa recientemente desocupada, ¿olvidadizo quizás? Tantos posibles que el dúo se despareja. El prosigue con su juego del tiro y aflojo, limpiando la cucharilla para tomar su ansiado final. Ella simula evadirse en su tarea aunque no puede dejar de clavar su pensamiento en el recién llegado.

Mientras tanto, prosigue la cuestión del tercero del trío. La búsqueda de su cena entre las sobras de la mesa ochentera, no hay suerte, seguirá buscando. Se pierde en el olvido.

Al terminar la cena, concluye la primera parte del juego de seducción que nos ocupa. Salir a pasear de vuelta a casa, divisando que el mundo está a sus pies a su temprana edad. Que sus puertas están abiertas a sus sueños. O eso creen.

En el transcurso, observan una casa portátil, hecha con recortes de cartones, pintadas con colores de vinos derramados e impregnada con el olor de todos los oídos sordos. Dentro un par celebrando haber encontrado un colchón salteado en el que, desde hoy, dormirá su amor.

El uno sonríe mientras piensa que nunca le pasará a él, que se lo habrán buscado. Que el lo tiene todo. Ella observa, se compunge. Traga saliva y acelera el paso.

Todos se miran y no ven, callan. Siguen su recorrido. La vida sigue igual"

jueves, 29 de mayo de 2008

De cuando los colores olían a verano

Aun a sabiendas de que esta relación no tiene futuro, te espero. Espero deseosa y ansiosa de ti, de que esta vez tengamos la suerte de cruzarnos algo más de tiempo que antes. Que podamos vivirnos como nunca antes.

Platónico, así es lo mejor que sé describirte. Eres un todo que me envuelve, que me da vida y que me la quita. El don de ahuyentar mis males a ti te dieron. Me enseñaste a quererte entre líneas, a esperarte y a desearte.

Esta vez te dejas querer, te acercas y alejas, temeroso. Apenas puedo hacer nada para que te decidas a venir, a acompañarme. Sola no puedo curar tus heridas, impotencia que me corroe y que asumo en mi persona.

Las horas se llegan a hacer eternas cuando esperas algo con ansias. Tantas noches anhelando tu llegada definitiva, tantas madrugadas apoyada en el quicio de ese perfil que ya me llama por mi nombre si recibe noticias de tu parte.

Y espero, y sigo y seguiré... Acompañada por tantos años de recuerdos felices.

Y desperté un día y allí estaba, como si el tiempo no hubiese pasado. Poco a poco los días comenzaron a crecer, la alegría recorría cada uno de mis poros. El Sol, que entraba libremente entre las rejas de mi habitación, me envolvía curioso en un baile de seducción y quebranto, entre mis rincones y su picaresca.

Un año más, un verano más que llega, me atrapa. Cada año te espero desde la misma ventana, con los ojos de aquella niña que ya reflejan en su color el tiempo, que no se detiene. Sonrisas más o menos me gusta olerte, en la hierba, en el viento, en las paredes, en los colores, en todo lo que nos acompaña.

lunes, 21 de enero de 2008

Escena primera, toma 1

Entre tanto, comienza una nueva escena de la secuencia de mi vida que hoy se rueda. Director, guionista, cámara y actriz debutante para un papel que ya está tan trillado... Miles de preguntas me abordan para emprender cada uno de los cargos que antes nombraba. Cuestiones de lógica natural atravesadas con la ilógica propia de la que suscribe estas líneas.
Previos, nervios, ilusión, curiosidad... son sólo alguna de las sensaciones que hoy estreno y, digo bien, estreno, por el simple hecho de concurrir nuevos caminos con nuevos compañeros, o senderos conocidos que hoy se iluminan de otro color, sabor, olor...
Silencio, se rueda. Sin ensayos posibles, lanzada al vacío, desnuda ante mi quehacer, no sé si es frío lo que me recorre o tan sólo imagino que lo tengo para refugiarme en él cuando todo termine, cuando el tiempo designado a este trocito transcurra y las reacciones posibles sean ya desiciones que, acertadas o no, recogen un halo de cuestiones resumidas en mi yo.
Plano cercano, picado apagado, una luz tenue, una mirada que se clava, un calor que corroe, traspasa, te abraza, te atrapa y, no hay más que hacer. Vencido mi personaje con fatal desenlace para mi seso, que no satura este anhelo de abandonarme a la suerte de recorrerte a cada palmo, perderme tras la mirada inteligente que me nubla, que no me deja ver realmente y que me atrapa friamente.
Una postproducción que nunca llega, pues todo pasa una sola vez, o dos, o tres, ni preparación ni retoque alguno, sólo la mejora posible de una realidad imparable, de unos nervios controlables.
El estreno ha llegado, me ha pagado de bruces con la realidad. Críticos y observadores con distintas opiniones, premios y humillaciones que regalan los oídos de otros tantos millones que, a su vez, los asumen como juicio llovido del cielo que marca y clasifica un estilo de vida para esta novata que actúa improvisando, que calcula cada acto dentro del vaticinio que ello conlleva.
Y vivo y actúo como puedo, como siento, como creo.